Inicio > burocracia, política, sospechoso > El aeropuerto fantasma de Ciudad Real

El aeropuerto fantasma de Ciudad Real

Que no es lo mismo que el fantasma del aeropuerto de Ciudad Real. Traduzco el artículo publicado en Le Monde sobre el asunto del aeropuerto de Ciudad Real, asunto que ha llegado también a la televisión suiza y a Holanda como publica la página MiCiudadReal.es (negritas del autor):

Ciudad Real, terminal fantasma

Con 3 vuelos semanales, la compañía irlandesa Ryanair es la única que le da un hálito de vida a este aeropuerto moribundo.

Enviado especial a Ciudad Real.

Flamantemente nuevo, el primer aeropuerto privado de España, construido para recibir 2,5 millones de pasajeros al año, agoniza al ritmo de un vuelo diario.

Fermín y Carmen Delgado pueden dormir tranquilos. La siesta de estos dos octogenarios no se verá interrumpida por el estruendo de los aviones. Su pueblo, Villar del Pozo, está a 400 metros en línea recta del aeropuerto internacional de Ciudad Real, en la región de Castilla-La Mancha. Como todos sus vecinos, estaban preocupados por los efectos sonoros: «Un poco más y nos hacen la pista en mitad de la plaza», se quejaban la pareja el día de la inauguración, en Diciembre de 2008.

Los alcaldes de los tres ayuntamientos más cercanos habían negociado las indemnizaciones con el propietario del primer aeropuerto privado de España, destinado a ser, a menos de 50 minutos de Madrid en AVE, la segunda plataforma de la capital consagrada al prometedor tráfico de las compañías aéreas de bajo coste.

El imponente aeropuerto, con una pista de 4 km – una de las más largas de Europa, capaz de acoger un Airbus 380 – está pensado para recibir 2,5 millones de pasajeros al año. Desde su apertura, este fue el objetivo fijado para 2011. Y sin riesgo de saturación, según los promotores del proyecto, ya que las 1.234 hectáreas de las que se dispone permiten una extensión casi infinita, incluyendo la posibilidad de abrir otras dos terminales idénticas. En la década de los 90 del siglo pasado, cuando surgió la idea de esta infraestructura, España pensaba a lo grande y veía la vida de color de rosa.

A día de hoy, un silencio de catedral reina en la inmensa terminal de salidas, donde las filas ante los 24 mostradores de facturación están totalmente vacías. Esta mañana, en el tablero luminoso de partidas sólo aparecía un vuelo: Londres, 20h 30. El día será largo.

En el mostrador de La Barrila, el camarero está atento a sus clientes, a los que conoce por sus nombres. Son algunos de los 91 empleados y 200 colaboradores de las empresas presentes en el aeropuerto. De vez en cuando algunos pasajeros rompen su rutina. Los días en los que sólo hay un vuelo, es decir los martes, viernes y domingos, se sirven «hasta 500 cafés».

Después de atender a 750.000 pasajeros el primer año, Ciudad Real Central contabilizó 53.557 en el 2009. Y la cuenta se hundió en 2010. La compañía Air Berlin se marchó a finales de Mayo. Ryanair, que se quedó sola, pensaba irse a principios de Junio, cuando el tribunal de comercio decretó la liquidación judicial de la sociedad gestora. Una subvención pública concedida in extremis convenció a la compañía para mantener sus tres vuelos semanales  y así mantener un halito de esperanza en este aeropuerto moribundo pero flamante.

Con sus 75.000 habitantes, ¿tenía necesidad Ciudad Real de un equipamiento de esta envergadura, con una inversión necesaria de 500 millones de euros? La ciudad, esencialmente administrativa y residencial, dormita dulcemente bajo el sol de Castilla-La Mancha.

Un aeropuerto más moderado habría sido suficiente para recibir a todos los aviones privados que, en temporada de caza, llegan desde toda España, e incluso de Europa, a disfrutar de los cotos de la región.

Cuando la Cámara de Comercio Local, la Diputación y el Ayuntamiento esbozaron el proyecto la cuestión era si dedicar el aeropuerto al tráfico de mercancías. Los grandes espacios desiertos de Castilla, en el centro del país, permitían establecer una gran plataforma logística como cruce de las principales vías ferroviarias y de carretera. Eran años de bonanza económica, de crédito fácil. En este contexto de euforia, nadie impugno la reorientación del proyecto hacia una infraestructura para viajes baratos que debía descongestionar el aeropuerto madrileño de Barajas.

El aeropuerto Central,  que debía ser el de “Madrid Sur”, imaginaba su destino como el del de Gerona, el segundo aeropuerto de Barcelona. Pero, a fuerza de retrasos burocráticos y de trampas políticas «ha abierto en mal momento, al final de un proceso tortuoso», se lamenta Francisco Canizares, concejal de urbanismo de Ciudad Real.

La sociedad propietaria, CR Aeropuertos, lleva acumulado 290 millones en deuda. La Caja de Castilla-La Mancha (CCM), que financió el 40% de la operación, fue puesta bajo tutela del Banco de España en el 2009 a punto de quebrar. ¿No se podía evitar el fiasco de una operación de este calibre donde la gestión equilibrada de aeropuertos puede contarse con los dedos de una mano?

Después del nombramiento de los administradores judiciales, el presidente socialista de Castilla-La Mancha, José María Barreda,  recordó el apoyo de la región «a quien quiera que fueran los interlocutores».  Una sociedad pública, creada como solución de emergencia «para promover y contribuir a la viabilidad de las infraestructuras aeroportuarias de Castilla-La Mancha»,  ha puesto a 140 millones sobre la mesa, aunque los costes fijos siguen gravando el resultado: «sería una pena dejar crecer la hierba en la pista», dijo M. Barreda, «porqué la estructura es generadora de riqueza y empleos» y sigue siendo «un factor dinamizador de la economía local que tanto se necesita».

El aeropuerto fantasma será uno de los temas de las elecciones regionales que se celebran en Mayo del 2011. En esta comunidad autónoma gobernada históricamente por los socialistas, el Partido Popular (PP, la derecha) está siendo el favorito. «El PP estima que debe terminar la hipocresía de financiar un equipamiento privado con dinero público», afirma Francisco Canizares, recordando que ni CCM ni CR Aeropuertos no están en situación de hacer frente a sus obligaciones. El dinero inyectado por la región es, a ojos de los conservadores, una medida provisional «a la espera de que se produzca un milagro». Los rumores sobre la intervención de un grupo financiero del Golfo Pérsico y de un fondo de pensiones americano se han desvanecido.

El PP propone la expropiación pura y dura, y la concesión del equipamiento a una sociedad especializada. «Si el mundo no se derrumba, el aeropuerto tiene un futuro» dice un representante de El Reino de Don Quijote. Esta empresa promovió desde el año 2000 «un proyecto de complejo residencial para ocio y negocio» a 16 km al sur del aeropuerto. Con 400 hectáreas es un proyecto colosal: hasta 4000 plazas hoteleras, un casino, campos de golf, centro comercial y de congresos, sala de espectáculos y 9000 viviendas. Se espera que atraiga 2.000.000 de visitantes al año y que doble la población de Ciudad Real. Más de 160 millones de euros se han gastado ya en estudios e infraestructuras. La inversión final rondará los 6 mil millones de euros.

Los promotores reconocen sin embargo que El Reino de Don Quijote se quedará en espejismo sin un aeropuerto internacional cerca. Ciudad Real no podrá tener el nombre del héroe de Cervantes. Aunque bautizado como Central, una gran plancha de acero a la entrada de la terminal quiere llevar grabado «bienvenido al aeropuerto de Don Quijote».

En el país del ingenioso hidalgo, no dan por perdidas fácilmente sus quimeras.

Jean-Jacques Bozonnet

Que manera de mover los dineros. Sería interesante saber porqué se ha dado dinero público al aeropuerto de marras y si de verdad ha ido a parar ahí. Estas son las estadísticas de tráfico del Ciudad Real Central. Creo que aquí tienen futuro los amantes de lugares abandonados. Desde ya.

Fuentes:
‘Le Monde’ califica el aeropuerto de Ciudad Real como una “triste desviación de las finanzas públicas”. La Vanguardia.
Ciudad Real, terminal fantôme. Le Monde, bajo pago
Ciudad Real, terminal fantôme, pdf original
Aeropuerto Central Ciudad Real.
El Reino de Don Quijote.
Anuncios
  1. 06102010 en 3:06 pm

    Solo en las tierra de Don Quijote se construyen aeropuertos de 500 millones de Euros donde nadie aterriza. Somos tierra de malas inversiones, donde el principal incentivo es la lluvia de contratos y millones que estas obra producen, luego si funciona o no esto es problema de otros.

    A la final pagamos todos, como siempre: Caja Castilla la Mancha financia buena parte de todo esto, luego quiebra y el estado le regala 9.000 millones de Euros, para lo cual emite deuda pública a nuestro nombre que deberemos pagar con más impuestos o menos servicios por parte del estado. Y nadie nos ha preguntado ni la hora. Ahora si hablamos del aeropuerto de 6.000 millones de Euros de Madrid y el de 3.600 millones de Barcelona, los cuales: no eran necesarios, ya comenzamos a entender por qué estamos como estamos.

    Un Saludo

  2. Ubertino Da Casale
    07102010 en 11:12 am

    Tienes toda la razón Juan. Me hace gracia muchas veces leer en la prensa económica los artículos sobre cómo crear empresas. Todos empiezan por lo mismo: hay que tener un plan de empresa. Parece que para nuestros gestores el dichoso plan consiste en saber cuanto se van a llevar en crudo y después ya veremos. Gracias por tu visita.

  1. No trackbacks yet.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: